El Fuerte del Morro fue construído a mediados de 1630 y es una construcción muy evolucionada para su época; totalmente levantado con piedras, arena y aceite de ballena. Hoy en día es el lugar ideal para recordar la historia de la isla; también es el lugar elegido por las parejas para presenciar la caída del
sol
y, con un poco de suerte, ver a los delfines hacer sus piruetas con los últimos rayos del sol. Detrás del fuerte hay una pequeña playa que es básicamente una gran piscina, ideal para quien busca tranquilidad a la hora
de tomar sol.
Es la mayor área de concentración de establecimientos como restaurantes, bares, tiendas, agencias de turismo y barracas de tragos y bocadillos, siendo la pasarela de la gente linda. Para pasar un buen rato, un punto de encuentro es el puesto de pasteles de Fom junto con la Caipi de Joe, donde la guitarra y la percusión acompañan las mas variadas canciones hasta altas horas de la noche.
El Faro está localizado en lo alto del morro, a unos 200 metros de la Iglesia Nossa Senhora da Luz y es un excelente lugar para sacar fotos. Desde allí se tiene una vista de cómo está constituído el Morro: vila, playas, morros casas, posadas, belleza y, esencialmente, calor humano
y paz
.
Ubicada del lado oeste de Morro, es una playa con aguas de un verde azulado intenso, con una tranquilidad soberbia, lugar ideal para vivir. Cuenta con casas de arquitectura acogedora, rodeadas de naturaleza por doquier: mar, rocas, vegetación, tierra y arcilla, (hay un morro de piedra arenosa que se dice que es óptima para el cuidado de la piel). Esta es la playa que une al Morro con el poblado de Gamboa.
Gamboa es uno de los 5 poblados de la Isla de Tinharé que todavía mantiene su carácter de aldea de pescadores.
Aun siendo menor que el Morro, cada año sigue aumentando la cantidad de extranjeros que residen en ella.
Es un lugar bello que ha ido ganando espacios por su tranquilidad y por
su acogedora gente
.